#Sostenibilidad – Doble materialidad: la base del reporte estratégico de sostenibilidad

Viernes 19 de junio de 2026. En El Ojo Sostenible (1), llevamos desde el año 2013 impartiendo formación regular y acompañando a las empresas en su camino hacia la sostenibilidad. En los últimos años, nos hemos enfocado en el diseño y desarrollo de planes empresariales de sostenibilidad alineados con los ODS.

En este recorrido, estamos siendo testigos de un cambio de paradigma. A partir de la reciente normativa europea  – con la Directiva CSRD (2) a la cabeza– se está pasando del análisis de materialidad clásico donde se identificaban una serie de asuntos relevantes, se contrastaba con los grupos de interés cómo de importante eran esos asuntos para ellos y se extraían cuáles eran los aspectos materiales sobre los que la empresa debía esforzarse para actuar desde el corazón del negocio y evitar el “lavado de impacto” al análisis de doble materialidad.

Con las Normas Europeas de Información sobre Sostenibilidad (NEIS), la materialidad deja de ser unidireccional. Ahora es un espejo bidireccional con dos dimensiones interconectadas:

  • Materialidad de impacto: perspectiva de dentro hacia fuera. Se centra en cómo las actividades de la empresa impactan – de forma real o potencial, positiva o negativa – en las personas y el medio ambiente.
  • Materialidad financiera: perspectiva de fuera hacia dentro. Se centra en cómo los factores de sostenibilidad generan riesgos u oportunidades (IRO) que afectan al valor, los flujos de caja, el rendimiento o el acceso a la financiación propia de la empresa.

El impacto mira hacia la huella que la empresa deja en el mundo y la materialidad financiera mira hacia cómo el entorno – regulación, cambio climático, derechos humanos – impacta en las cuentas del negocio.

El análisis de materialidad no se limita ya a lo que ocurre dentro de las oficinas y/o fábricas de la empresa. Se exige evaluar los impactos, riesgos y oportunidades “aguas arriba” – proveedores – y “aguas abajo” – clientes, distribución y fin de vida del producto.

¿Cómo se aterriza este análisis al contexto empresarial?

Las NEIS no imponen un método rígido y único. Desde EFRAG (3) se propone un itinerario con los siguientes pasos:

  • Paso 1. Comprensión del contexto: análisis del modelo de negocio, estrategia, sectores en los que opera y quiénes son los grupos de interés.
  • Paso 2. Identificación de los IRO: mapeado de impactos, riesgos y oportunidades reales y potenciales asociados a la sostenibilidad.
  • Paso 3. Evaluación y determinación: aplicación de umbrales objetivo para decidir qué es verdaderamente “material”.
  • Paso 4. Presentación de la información: estructuración de la información para la declaración de sostenibilidad.

Imagen – Infografía resumen de itinerario a seguir para el análisis de doble materialidad. Fte.: El Ojo Sostenible y EFRAG. Imagen generada con IA.

¿Cómo medir la gravedad de un impacto?

Para calibrar la dimensión de los impactos negativos, el marco europeo establece 3 criterios clave:

  • Magnitud: cómo de grave o profundo es el daño.
  • Alcance: cómo de extendido está el daño (por ejemplo: cuántas personas se ven afectadas o cuánto superficie de terreno está afectada, etc.).
  • Remedio: ¿es posible reparar el daño y volver a la situación original o no es posible?

En este proceso, el diálogo activo con los grupos de interés sigue siendo el pilar fundamental para contrastar información y obtener evidencias reales.

Sinergias y verdades del nuevo marco europeo

  • Interoperabilidad: si ya trabajas con GRI, tienes un excelente punto de partida para la materialidad de impacto. Si sigues los criterios de ISSB (NIIF S1 y S2), tienes la base para la materialidad financiera. Por otra parte, los procesos de Diligencia Debida (ONU/OCDE) sirven como base metodológica.
  • Periodicidad: debe revisarse anualmente. No obstante, si no hay cambios significativos en tu organización o mercado, puedes apoyarte en el análisis del año anterior justificando su continuidad.
  • Transparencia obligatoria: si un tema es material pero tu empresa aún no ha puesto en marcha políticas o acciones al respecto, se debe informar igualmente. Omitirlo por inacción es un incumplimiento.

¿Por qué la doble materialidad es fundamental según tu tipo de empresa?

La doble materialidad no es una “lista de control” para el cumplimiento normativo. Es una herramienta para tu estrategia empresarial.

  • Si eres una gran compañía: es tu blindaje ante los auditores. Sin un informe de doble materialidad metodológicamente sólido, el verificador externo no firmará la validez de tus cuentas anuales.
  • Si eres una empresa mediana: la doble materialidad es tu aliada para ahorrar costes en el reporte. Si demuestras con rigor que la “biodiversidad” o la “economía circular” no son materiales para tu modelo, puedes saltarte esa norma NEIS específica, evitando tener que medir numerosos indicadores.
  • Si eres una pyme: aunque la ley no te obligue directamente por tamaño, tus grandes clientes corporativos y tus bancos sí lo harán. La gran empresa cliente te pedirá estos datos para cumplir con su propia evaluación de la “cadena de valor” y las entidades financieras mirarán con lupa los datos para concederte créditos.

En definitiva, hemos llegado al punto de que lo que es malo para el Planeta, tarde o temprano, es malo para cuenta de resultados de tu empresa; y lo que es bueno para la sociedad, se convierte en una buena oportunidad de negocio en el medio – largo plazo.

Si quieres saber en qué punto se encuentra tu empresa o cómo empezar a trazar tu análisis de forma eficiente y sin duplicar esfuerzos, ponte en contacto con nosotros aquí o escríbenos directamente a contacto@elojosostenible.com

Estaremos encantados de escuchar tu caso y guiarte en el proceso.

Lo escribe: PAZ HERNÁNDEZ PACHECO

 

 

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